Ocho heridos en una explosión en Bizkaia el día que los sindicatos exigen más seguridad
El mismo día en el que los sindicatos vascos salieron a la calle para denunciar el incumplimiento por parte de los empresarios de medidas de seguridad en los centros de trabajo -adelantando así la celebración del Día Mundial de la Seguridad y Salud que se conmemora hoy-, ocho personas resultaron heridas ayer de diversa consideración en Bizkaia mientras realizaban explosiones controladas.
El suceso tuvo lugar durante la mañana, al estallar alrededor de 15 kilos de explosivo en las obras que se están realizando en el corredor del Cadagua, a la altura de la boca del túnel de Zaramillo en las Encartaciones.
Entre los heridos figuran seis trabajadores de la obra y dos guardias civiles, que se encontraban en el lugar de los hechos. Concretamente, el suceso ocurrió alrededor de las 9.50 horas cuando varios operarios de la empresa UTE Nocedal de Alonsotegi, perteneciente al sector de la construcción, se encontraban deshaciéndose del sobrante de la carga explosiva que habían utilizado para las voladuras, aproximadamente 15 kilos, mediante la quema del material.
Por causas que aún se desconocen, la carga explosiva detonó pese a que la quema de los residuos de voladura para su eliminación es la práctica habitual incluida en todos los protocolos de esta actividad. Existía además un plan de seguridad y salud general de aplicación en el conjunto de la obra y otro específico para los trabajos de voladura con explosivo, según explicaron técnicos de Osalan. La deflagración provocó la proyección de piedras a modo de metralla que alcanzó a dos guardias civiles, a un vigilante de seguridad de la empresa Prosegur y a otros cinco trabajadores de la obra (un ingeniero de caminos, un facultativo de minas, dos barrenistas y un palista), uno de las cuales presentaba una herida grave en el cuello con una fuerte hemorragia. La explosión destrozó el coche de la patrulla de la Guardia Civil.
Los afectados fueron trasladados a los hospitales de Basurto y Cruces, mientras que los dos guardias civiles, que se encontraban realizando labores de vigilancia, fueron llevados a la clínica bilbaína Virgen Blanca con heridas leves. Hasta el lugar tuvieron que acercarse varias ambulancias de SOS-Deiak y de la DYA, equipos de emergencia, así como técnicos de protección civil y algunas patrullas de la Ertzaintza.
Igualmente, la onda de la explosión provocó la rotura de las lunas de varios vehículos y módulos de obra empleados como vestuarios y comedor. El túnel de Zaramillo, donde sucedió el accidente, forma parte de la variante de este barrio de la localidad de Güeñes, situado a unos ocho kilómetros de Bilbao, incluida en el corredor del Cadagua, que es la autovía que comunica la capital vizcaína con la comarca de las Encartaciones, en el suroeste de Bizkaia y fronteriza con la provincia de Burgos.
El subdirector general de Planificación y Operación del Sistema de la Diputación Foral de Bizkaia, Carlos Estefanía, explicó ayer que la voladura del túnel se realizó satisfactoriamente y que el accidente se produjo al manipular el sobrante del explosivo utilizado, un material que no puede volver a fábrica y que hay que deshacer en el lugar.


