Refuerza su seguridad tras otra agresión en urgencias
Ocurrió en el Hospital Clínico, pero podía haber sucedido en cualquier otro centro de la provincia. El pasado sábado un alboroto de grandes dimensiones sacudió las urgencias del hospital provocando una notable conmoción entre los trabajadores, pacientes y los familiares de los enfermos presentes. El suceso, calificado por quienes lo presenciaron de “auténtica tangana”, tuvo lugar a primera hora de la tarde (16 horas) y dejó tras de sí al menos cuatro heridos: tres empleados del hospital (un celador y dos agentes de seguridad) y un Policía Nacional.
Los hechos se produjeron después de que una mujer de unos 60 años, según los testigos, fuera ingresada en el área de críticos de las urgencias del Hospital Clínico Virgen de la Victoria aquejada de un dolor en el pecho. El incidente se desencadenó cuando el hijo y el esposo de ésta trataron de acceder al lugar donde estaba la paciente, un área restringida al público.
El celador que trató de evitar su acceso fue quien se llevó la peor parte, pues sufrió un traumatismo en el brazo. También fueron agredidos los guardias de seguridad e incluso una agente de la Policía Nacional que acudió en patrulla al lugar de los hechos a requerimiento de los responsables del centro.
Testigos presenciales apuntan que los familiares mostraban una “actitud violenta, gritando, amenazando, insultando, golpeando e incluso mordiendo” a quienes trataban de cerrarle el paso. Sin embargo, el estado de la paciente no debía revestir gravedad, pues fue dada de alta horas después.
Civismo. La dirección del centro anunció ayer que va a reforzar las medidas de seguridad en las urgencias del hospital y sumará un tercer vigilante al servicio diario. De hecho, este centro ya dispone de cámaras de vigilancia en todas sus instalaciones. No obstante, los responsables del hospital hacen un llamamiento a la la ciudadanía para recordar que el personal de urgencias realiza “continuos esfuerzos” por atender y resolver rápidamente “todas y cada una de las consultas” que se producen a diario y apelan a la “comprensión” de los pacientes, ya que “es necesario establecer prioridad en la asistencia a los enfermos por orden de gravedad y no de llegada”.


