Los vecinos, satisfechos por la vigilancia privada
Los vecinos de La Bisbal del Penedès destacan que han ganado tranquilidad por las noches. «Ya no hay los destrozos de mobiliario ni la quema de contenedores. Tampoco las carreras de motos que se hacían», explica el vecino Lluís Sicart. La tranquilidad, dicen que se nota desde que una empresa de vigilancia custodia los edificios municipales.
La legislación no permite que empresas de seguridad privada realicen la vigilancia de las calles. Sin embargo muchos pequeños municipios no pueden financiarse una policía local propia y deben depender de los efectivos disponibles de cuerpos de seguridad como la Guardia Civil, cuyo número es muy limitado para el gran territorio que deben cubrir.
El Ayuntamiento de La Bisbal del Penedès, después de una oleada de quejas y de actos vandálicos optó por contratar a una empresa de seguridad privada para vigilar las instalaciones municipales, una competencia que sí les permite la legislación. Y vigilan desde el Ayuntamiento a la piscina, el campo de futbol, las escuelas o incluso los pozos de agua que hay en las urbanizaciones.
El alcalde de la Bisbal, Josep Maria Puigibet (ERC) señala que «no se está incumpliendo ninguna Ley. Los vigilantes están contratados para custodiar los edificios y equipamientos municipales». Y lógicamente entre uno y otro deben ir en un vehículo por las calles y las zonas donde están instalados. Una presencia que da seguridad a los vecinos.


