El mayor atraco del año, en 9 minutos
Nada que envidiar al famoso grupo de ladrones que días atrás llegaron a las pantallas de cine. En esta ocasión no eran trec sino diez e iban bien armados: granadas, cartuchos de dinamita, fusiles AR15 y metralletas eran su carta de presentación. Tampoco fueron muy sutiles ya que optaron por volar la pared contigua al botín. Pero, cómo robar en nueve minutos una cámara acorazada repleta de 3,7 millones de euros protegida con paredes blindadas, vigilada con cámaras de seguridad y alarmas. Fácil: utilizando la puerta de atrás.
Los ladrones entraron a la una de la madrugada por la escalera de un edifico contiguo a la oficina de la empresa de seguridad española Prosegur en Sao Paulo y colocaron varios cartuchos de dinamita en una pared contigua a la del botín. Justo la que comunicaba con el muro trasero de la sala donde se almacenaban los 10 millones de reales y, casualmente, el único que no estaba blindado.
Al oír la explosión, los guardias alertaron a la Policía, pero los ladrones huyeron antes de que ésta llegara. «Estaba durmiendo y oí un gran estruendo, pero pensé que era un choque en la calle», dijo un portero de un edificio cercano. Tras la detonación abrieron un boquete de más de un metro cuadrado, entraron, sustrajeron el dinero y salieron cómodamente sin pegar un tiro. Todo fue perpetrado a tan sólo una manzana de un cuartel del Ejército y a dos de un comando de la Fuerza Aérea.
Tanta rapidez en la operación hace suponer que los ladrones contaban con un socio infiltrado que les reveló «el talón de Aquiles» de la empresa española en la ciudad paulista. Según el comisario del Departamento de Asaltos de la Policía Civil, Ruy Ferraz, «ellos [los ladrones] tenían un conocimiento muy profundo del lugar, pero también de la rutina de las personas que trabajaban allí».
Durante toda la mañana de ayer, agentes de la Policía Civil revisaron la empresa y encontraron un cartucho de dinamita abandonado. El explosivo fue analizado en busca de huellas y después destruido. Por la tarde, los operarios llegaron con material de construcción para cerrar el boquete abierto en la sala donde estaba el dinero.
A estas pistas habrá que sumar la grabación de la acción de los asaltantes, filmada por cámaras de la empresa internas y alrededor del edificio de máxima seguridad donde está la sede de la empresa. Aunque fuentes oficiales hablaron de 5 millones de dólares, en un primer momento la Secretaría de Seguridad Pública señaló que la cantidad robada ascendía a 20 millones de reales, unos 7,4 millones de euros. El dinero robado no estaba numerado, por lo que resultará difícil seguirle la pista.
Hasta ahora, el mayor robo de la historia de Brasil data de 2005, cuando ladrones sustrajeron 65 millones de dólares de un Banco de Fortaleza. Aunque la cantidad robada supera los 63 millones robados en 1987 del Centro de Depósitos Knightbridge, en Londres, ese asalto fue superado ampliamente por los 900 millones de dólares y 100 millones de euros robados del Banco Central de Irak en 2003.


