Cinco imputados por la muerte de un vigilante de seguridad serán juzgados por lesiones y no por homicidio
La Fiscalía de Menorca ha calificado de “falta de lesiones” el caso instruido para investigar la muerte de un vigilante privado tras sufrir una paliza en el puerto de Ciutadella, lo cual evitará que los cinco jóvenes imputados como presuntos agresores, residentes en Maó, ingresen en prisión.
Se trata del caso instruido por el juzgado de Primera Instancia de Ciutadella, que se investiga la muerte de Carlos Pablo Raengo en febrero de 2006.
La calificación del Ministerio Fiscal ha sorprendido a la familia del finado, personada en la causa como acusación particular.
Sus abogados han pedido nuevas investigaciones y han anunciado un escrito de alegaciones contra la calificación de la Fiscalía.
El Ministerio Fiscal indica en su escrito que ha optado por tipificar los hechos como falta de lesiones, y no como homicidio como ha pedido la acusación particular, por la dificultad para relacionar la muerte del guardia de seguridad con la paliza recibida.
El informe del médico forense ha sido determinante al no haber hallado una relación directa entre la agresión y la muerte de Carlos Pablo Raengo, que falleció el 4 de marzo de 2006, tras haber permanecido ingresado, en estado de coma, en el Hospital Verge del Toro de Maó.
El ingreso en el centro hospitalario se produjo tras haber sufrido una agresión frente a la discoteca del puerto de Ciutadella, el 12 de febrero de aquel año.
Los cinco jóvenes imputados negaron su vinculación con los hechos al prestar declaración ante la juez Beatriz Rallo, que instruye las diligencias.
La misma noche del suceso, agentes de la Policía Local de Ferreries interceptó a los jóvenes en la carretera general Maó-Ciutadella, tras haber huido desde el puerto a bordo de un vehículo cuyas características fueron anotadas por la Policía Local de Ciudadela y comunicadas a los otros cuerpos de Policía Municipal de Menorca.
En el interior del coche se halló una barra de hierro.
El vigilante fallecido, Carlos Pablo Raengo, de nacionalidad uruguaya, contaba 48 años de edad, residía en Ciutadella desde 1980 y era padre de dos niñas menores de edad.


