Roban 115 pantallas de plasma en una nave del polígono
Ni empresas de seguridad privada, ni alarmas, ni cámaras de grabación, ni siquiera la alerta hecha a la policía por la empresa, que ya la semana pasada temía ser de nuevo víctima de un robo en su nave. Nada sirvió, porque sobre las cuatro de la madrugada de ayer domingo, y al menos durante una hora y media, unas 115 pantallas de plasma, valoradas en unos 180.000 euros, fueron robadas de una de las naves que Hermanos Lucas tiene en el polígono Santa Teresa, después de que los asaltantes accedieran a ella por el método del ‘butrón’.
Por eso, la indignación y la impotencia que expresó ayer a este periódico el propietario de la firma, Santiago Lucas, era manifiesta y, según la versión ofrecida, más que justificada, ya que mantiene que desde hace dos semanas venía alertando a la policía de la posibilidad de que se produjeran robos en el polígono. Lo hizo al detectar que los cables de conexión telefónica que permiten que las alarmas salten habían sido cortados. Además, la puerta de la nave había aparecido en una ocasión con signos de que alguien la había intentado forzar.
«Hemos mantenido reuniones con la policía, que dobló el servicio. Reconocemos el trabajo que se hace, pero no es suficiente ante el nivel de delincuencia que hay», asegura Lucas, que reivindica la necesidad de un plan coordinado en el que participen los empresarios de los polígonos, las Fuerzas de Seguridad y las administraciones competentes. «No sirve de nada que tomemos medidas de forma individual. Es necesario desarrollar un sistema de seguridad conjunto, coordinado y con seguimiento en el tiempo, como se ha desarrollado en otras ciudades del país», argumenta.
La Guardia Civil, en un control rutinario, interceptó ayer, horas después del robo, a una de las furgonetas a la altura de Seseña (Toledo), mientras que la otra siguió su camino. Al percatarse del material y pedir información, los agentes comprobaron que las pantallas podían haber sido robadas, por lo que se pusieron en contacto con la Comisaría de Málaga, y procedieron a localizar al segundo vehículo, que fue interceptado en Ocaña (Toledo).
La semana pasada fue asaltada otra nave de la misma empresa. En esta ocasión, el robo se perpetró en el polígono Santa Barbara, y también a través del método del ‘butrón’. Consiguieron entrar en el interior y llevarse más de un millar de teléfonos. «Lo increíble es que en ese caso el ‘butrón’ lo hicieron prácticamente en una cámara acorazada; con dos empresas de seguridad contratadas y 16 cámaras grabando», afirma Santiago Lucas, que refuerza así su convencimiento de que las medidas de seguridad privada son ineficaces si no se lleva un plan coordinado .
Según el empresario, en el caso del robo de la madrugada del sábado al domingo, las alarmas saltaron: «La empresa de seguridad mandó a la patrulla, pero no vieron nada. Pensaron que la alarma se había activado porque en una nave próxima estaban trabajando», relata.
Santiago Lucas mantiene que durante cinco años, y siempre coincidiendo con la feria, sus naves han sido objeto de robos. «Son bandas organizadas, que consiguen información pagando por ello», mantiene. «Por eso hay que hacerles frente de una forma conjunta», recalca el empresario, que reclama actuaciones que supongan un mantenimiento integral de los polígonos y que abarquen desde la seguridad, al alumbrado, pasando por unas infraestructuras adecuadas de las zonas en las que se encuentran.


