Los vigilantes de seguridad han detectado múltiples casos en Ourense
A raíz del reciente asesinato de un joven cuando realizaba funciones de vigilancia y seguridad para la que no estaba legalmente habilitado en Mos (Pontevedra), los trabajadores del sector de la seguridad privada han mostrado su malestar. En Ourense alertan de empresas que ofrecen servicios sin cualificación (han cursado denuncia contra una de ellas), así como de zonas como el Parque Tecnológico, aparcamientos públicos o instituciones que cuentan con personal no cualificado para desempeñar labores de vigilancia. Un vigilante de seguridad es un profesional cualificado para velar por la protección de un recinto, con potestad para ejercer el control del paso de personas, es decir, requerirles identificación y objeto por el que acceden al mismo. No obstante, en muchas ocasiones, la persona uniformada que realiza esta labor no está habilitada legalmente para ejercer esta función.
Este hecho es el gran ‘caballo de batalla’ de los profesionales del sector de la seguridad privada en la provincia, que además de constatar la proliferación de estos supuestos ‘auxiliares’ o ‘controladores’ (figuras no reconocidas por ley) debido al ahorro de costes por parte de las empresas y la pasividad de las autoridades, observan también como su propia seguridad se ve gravemente mermada, al no consentir en innumerables ocasiones, que los profesionales legales porten armas para su propia defensa, sobre todo cuando desempeñan labores de vigilancia en polígonos industriales.
José Manuel Álvarez, vigilante de seguridad y escolta ourensano, así como delegado sindical de Securitas, advierte de que muchas empresas tienen al frente responsables de seguridad sin titulación. Así, personas civiles a quienes se les pone un uniforme y realizan controles de son prácticas frecuentes y, según José Manuel Álvarez, consentidas.
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Ni empresas de seguridad privada, ni alarmas, ni cámaras de grabación, ni siquiera la alerta hecha a la policía por la empresa, que ya la semana pasada temía ser de nuevo víctima de un robo en su nave. Nada sirvió, porque sobre las cuatro de la madrugada de ayer domingo, y al menos durante una hora y media, unas 115 pantallas de plasma, valoradas en unos 180.000 euros, fueron robadas de una de las naves que Hermanos Lucas tiene en el polígono Santa Teresa, después de que los asaltantes accedieran a ella por el método del ‘butrón’.
«Nos dijeron que los problemas de falta de personal se solucionarían con la ampliación de la Unión Europea, porque podríamos contratar a polacos. Iban a venir un montón de polacos a trabajar a España, pero no ha venido ni uno». Quien así habla es el responsable de una empresa de seguridad privada que opera en La Rioja, un sector que juzga imprescindible la contratación de más mano de obra; si no es nacional, que sea inmigrante. Aunque las firmas que operan en la región no se ponen de acuerdo sobre la cifra de trabajadores que necesitarían, todas coinciden en un lamento común «(Hay mucho intrusismo en el sector», advierten) y recuerdan que un informe de la patronal de la seguridad privada ya alertó hace un año de que España necesitaba 21.000 vigilantes más. Actualmente, están en servicio unos 80.000.
El delegado del Gobierno en Galicia, Manuel Ameijeiras, confirmó hoy la detención de los tres presuntos autores del asesinato de un vigilante de seguridad en un polígono industrial de Mos (Pontevedra) y dio por cerrada la investigación policial.
Tres de los acusados encargaron el crimen a otro, que cobró 6.000 euros. Está implicado como inductor el abogado que representaba a la familia de la víctima.

